Shakira se aseguró de que “sus lobitos” estén bien alimentados y con energía para el megaconcierto de este sábado 2 de mayo, en la playa de Copacabana.
La estrella colombiana mandó a repartir un carrito de pizzas para los fans, que estuvieron aglomerados frente al hotel Copacabana Palace, donde ella se hospedó.
El técnico de enfermería Valério Melquíades, de 47 años, viajó desde Paraíba y fue uno de los afortunados en recibir una pizza enviada por la diva del pop.
"La loba madre vino a alimentar a su manada", bromeó. "Nací casi al mismo tiempo que Shakira y ella me acompañó a todas las fiestas, se convirtió en una verdadera figura materna, a pesar de su edad comparada conmigo. Soy un lobito feliz", aseguró.
La distribución de pizzas, para él, demuestra que la cantante está atenta a sus fans más entusiastas.
Este es el segundo concierto de Shakira al que Melquíades ha podido asistir; el último fue en Rock in Rio en 2011. "No podía perdérmelo, es un momento para que celebremos juntos", dice.
Otra fan, Janete Quintanilla, una ingeniera de 42 años, también creció escuchando la música de la artista. La mujer llevó a sus dos hijos al concierto, quienes también disfrutaron de algunas de las pizzas.
"Escuchar a Shakira siempre me recuerda a las discotecas a las que solía ir cuando era joven. Es como volver a mi adolescencia", dice Quintanilla.
"Es un concierto que me hace sentir más ligera; ella es esta mujer que muestra toda la fuerza que viene de dentro".