La Serie del Rey ha sorprendido a los seguidores mexicanos del rey de los deportes porque ha resultado más pareja de lo esperado. Y es que los Toros de Tijuana vislumbraban un desafío de exigencia menor contra los Olmecas de Tabasco, no solo por lo mostrado este 2026. En el papel los fronterizos lucen más fuertes con nombres como Isaac Rodríguez, Pérez, Lake, y sobre todo, su máxima estrella Justin Turner. Y una buena rotación de pitcheo con gente como David Reyes (4-0, 1.29 en play offs), Adonis Medina (2-0, 1.61) y Daniel Martínez. Pero los Olmecas salieron respondones con Austin Warner, Ronnie Williams y Daniel Camarena en el pitcheo, y los bates de Carlos Arellano, Calvin Estrada, Óscar González y uno de los emblemas del equipo, el sinaloense Jason Atondo. A pesar de que Toros están arriba en la serie 3 a 2, no hay nada definido en esta Serie del Rey, y los Olmecas buscan sacudirse una malaria que data desde 1993 que se convirtieron en campeones, y no han vuelto a jugar una final. Luis Carlos Rivera, un manager de la nueva generación, se está cotizando en grande, porque ha logrado cosas interesantes con equipos como Jaguares y Olmecas, que no son propiamente considerados ni siquiera equipos medianos –dicho con todo respeto-- en la pelota nacional, Jaguares por su naturaleza de ser un nuevo equipo en LMP, y Olmecas por tener más fracasos que éxitos en el béisbol veraniego. La serie regresa a Tijuana donde los astados buscarán coronarse.
El tijuanense Jonathan Aranda sigue reafirmándose como el mexicano con la mejor estadística este 2026 en el mejor béisbol del mundo, y esta campaña ya desbloqueó otro logro en su corta carrera de apenas cinco temporadas en MLB. Aranda se convirtió en el octavo mexicano nativo en alcanzar los 150 imparables en una temporada en grandes ligas, sumándose al club de Beto Ávila, Melo Almada, Durazo, Orta, Aurelio Rodríguez, Castilla y Meneses. Actualmente el tijuanense acumula 21 HR, 89 CP y batea para .278 como jugador de todos los días, números de un pelotero más que establecido en el big show. De hecho en las chocantes comparaciones, encontramos que Isaac Paredes, que se esperaba detonara todo su potencial esta campaña, compila también 21 HR, 85 CP, y le da a la canica para .260 con 113 imparables con los Astros, números ligeramente inferiores que los de Aranda.
Se abrieron los campos de entrenamiento de los 10 equipos en la Liga Mexicana del Pacífico, que empiezan a afinar motores de cara a la próxima temporada que inicia en un mes. Con los Tomateros de Culiacán reportó desde el primer día el lanzador Luis Cessa, de quien se esperaba mucho la temporada pasada, pero no cumplió las expectativas. Al parecer eso le pegó en el orgullo al veracruzano y quiso llegar más que fortalecido al 15 de octubre con los guindas para ganarse un lugar en la rotación abridora que, dicho sea de paso, ya lo tiene en la bolsa. Los aficionados y el mismo Cessa conocen de lo que este lanzador es capaz, y sí causó cierta extrañeza que lanzara para efectividad de 5.30 en 12 aperturas con los Tomateros el ciclo pasado, con récord parejo de 3-3. Además el club guinda anunció la contratación de otro par de extranjeros, Darius Vines, lanzador derecho de 28 años que jugó dos años en grandes ligas con los Bravos, y que viene de los Tigres de Quintana Roo en el verano donde registró efectividad de 3.32, dentro del top 10 de mejores lanzadores de LMB, y el otro es Seth Shuman, pitcher relevista que actualmente en AAA de los Mariners, tiene 2.08 y promedia 7.6 ponches por cada 9 entradas, lo que hace suponer que podría ser un buen preparador.
Ryan García solo necesitó dos rounds para demostrar a Connor Benn quién es el jefe en las 147 libras, enviándolo a la lona con un derechazo brutal, y tras una andanada de golpes el réferi decidió detener la pelea, logrando con ello que García hiciera exitosa su defensa del título mundial del CMB. No se puede sacar un balance acertado sobre la evolución de García desde que obtuvo el fajín porque dos rounds no es mucho tiempo para hacer una valoración sustanciosa. En contraparte Connor Ben demostró que es más lengua que otra cosa y dejó muy mal parado al boxeo británico, que suele toparse con pared cuando se mide ante peleadores de nuestro continente americano. Son peleadores valientes y frontales, pero eso no es suficiente para poder trascender. Pero Ryan García sí dejó en claro que cuando se lo propone puede ser muy peligroso, teniendo en su velocidad y su mano izquierda sus mejores armas, aunque en esta ocasión ganó con la derecha. El problema es que García es muy inestable emocional y psicológicamente y depende en gran medida de su estado de ánimo y claridez mental para despertar al verdadero peleador. Y para finalizar no busquemos tres pies al gato por aquello de los aficionados que recriminan que Benn tuvo que bajar desde 160 libras para asumir este reto. Benn se la ha pasado fluctuando entre 147 y 160 libras en sus últimas siete peleas, con el propósito de encontrar bolsas más rentables. De hecho Benn dio 148 libras en su última pelea contra Regis Prograis en abril, y en total suma 17 pleitos en peso welter. Ryan García empieza a hacer ruido en este tonelaje, y se encamina a unificar títulos contra Teófimo López, en vías de buscar limpiar la división con un título indiscutido contra Liam Paro, y finalmente una revancha ante Devin Haney.
Esa misma noche también ganó el australiano Jai Opetaia, consiguiendo nocaut en el noveno round contra Norair Mikaeljan para retener su título mundial crucero de la AMB.
Julio César Chávez Jr liquidó al colombiano Jeison Troncoso en el segundo round y el hijo de la máxima leyenda del boxeo mexicano tiró golpes que podían cuartear paredes. Lució muy fuerte y agresivo pero a fuerza de ser sinceros le faltó rival. No nos hagamos bolas. La carrera del Junior se enfoca actualmente en cerrar dignamente rumbo a un pronto retiro, y está bastante lejos de una nueva oportunidad titular. Lo más rescatable es que el Junior está sanado, y es aquí donde sale ganando más. Su hermano Omar Chávez pasó más problemas porque su rival sí le salió respondón, además de que el Businessman sí lució más entumido, pero se las arregló para noquear también en el segundo round al también colombiano Ryan Santander. Y la nueva cara de la dinastía Chávez, Roberto Chávez Jr, joven sobrino del gran campeón mexicano, empató contra Micky López.