Ciudad de México.– Ante el incremento de temperaturas por la ola de calor, especialistas recomiendan el consumo de suero casero como una alternativa efectiva y accesible para prevenir la deshidratación y posibles complicaciones como la insolación.
Durante periodos de calor extremo, el organismo pierde líquidos y electrolitos a través del sudor, lo que puede provocar síntomas como cansancio, mareo y dolor de cabeza. En casos más severos, la deshidratación puede derivar en golpe de calor, condición que requiere atención médica inmediata.
El suero casero permite reponer sodio, potasio y glucosa, elementos esenciales para mantener el equilibrio del cuerpo y facilitar la adecuada absorción de líquidos.
De acuerdo con recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social, la fórmula tradicional de rehidratación oral consiste en mezclar un litro de agua potable —hervida, filtrada o embotellada— con dos cucharadas de azúcar y una cucharadita de sal. De manera opcional, se puede añadir bicarbonato de sodio y jugo de limón.
Esta preparación proporciona una proporción adecuada de sales y glucosa, lo que favorece su absorción en el organismo.
Además, existe una variante más refrescante que incluye agua de coco, jugo de limón, una pizca de sal y bicarbonato, así como un endulzante al gusto. Esta opción aporta minerales naturales y resulta más agradable para algunas personas.
Para un consumo seguro, se recomienda mantener el suero refrigerado y consumirlo dentro de las primeras 24 horas, además de ingerirlo en pequeños sorbos a lo largo del día. También puede ser administrado a niños con deshidratación leve, siempre bajo la supervisión de un adulto.
No obstante, especialistas advierten que el suero casero no sustituye la atención médica en casos graves. Síntomas como dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, confusión, mareos severos o ausencia de orina requieren valoración inmediata por parte de profesionales de la salud.
Las recomendaciones están respaldadas por organismos como la Cruz Roja y el IFRC Epidemic Control Toolkit, los cuales subrayan la importancia de la hidratación adecuada durante las olas de calor.
Mantenerse informado y actuar oportunamente ante los primeros signos de deshidratación puede marcar la diferencia para evitar complicaciones mayores, especialmente en temporadas de altas temperaturas.