La determinación del juzgador se produce días después de que la corte estadounidense impusiera a Zambada García la pena de cadena perpetua por cargos vinculados con la dirección de una organización criminal dedicada al tráfico transfronterizo de estupefacientes, además de ordenar un decomiso por 15 mil millones de dólares.
El proceso penal culmina casi dos años después de su traslado a territorio estadounidense, derivado de una privación de la libertad ejecutada por Joaquín Guzmán López, evento que desencadenó reordenamientos y pugnas violentas dentro de las estructuras operativas del grupo delictivo en México.
Durante la audiencia de sentencia en el tribunal federal neoyorquino, el procesado dio lectura a una misiva protocolaria en la que asumió la responsabilidad formal por las conductas delictivas imputadas, declinando la solicitud de prerrogativas penales o tratos preferenciales.
En el documento, Zambada hizo mención explícita a la soberanía jurídica de México, reconociendo el interés legítimo del Estado mexicano en caso de requerir el cumplimiento de condenas en su territorio nacional.
Asimismo, la defensa del acusado solicitó previamente evitar su internamiento en el penal de máxima seguridad donde se encuentra recluido su antiguo socio, Joaquín Guzmán Loera.
La decisión final sobre el recinto de reclusión definitiva y la viabilidad de la recomendación médica reside ahora de forma exclusiva en los criterios de asignación y seguridad del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos.