Culiacán, Sinaloa (Adiscusion).- La diputada de Movimiento Ciudadano, Elizabeth Montoya Ojeda, negó que su esposo haya encabezado o participado en los abucheos dirigidos contra la diputada con licencia, María Teresa Guerra Ochoa, durante la transmisión del partido entre las selecciones de México y Ecuador, el pasado martes en un restaurante-bar de Culiacán.
Lo anterior, luego de que Guerra Ochoa señalara públicamente en conferencia de prensa, que el esposo de la legisladora estuvo involucrado en las expresiones en su contra, las cuales consideró que no fueron espontáneas.
En respuesta, Montoya Ojeda calificó como preocupantes las declaraciones de la legisladora con licencia, al recordar que ambas sostuvieron una conversación telefónica en la que le expresó su agradecimiento por el respaldo brindado durante su recuperación, tras el atentado que sufrió en enero pasado, así como por el trabajo que desempeñó al frente de la Junta de Coordinación Política.
"Le dije que siempre voy a estar agradecida con ella por estar atenta a mi tema de salud y por el trabajo que hizo como presidenta de la Junta de Coordinación Política. Entonces, no hubo ningún detalle que me hiciera imaginar que ella iba a hacer una declaración al respecto", expresó.
La diputada reconoció que su esposo sí se encontraba en el establecimiento; sin embargo, rechazó que haya organizado o promovido los abucheos.
"Efectivamente, mi esposo estaba en ese lugar viendo el fútbol con sus amigos; sin embargo, de ninguna manera fue quien orquestó el abucheo. Si ustedes observan los videos, se aprecia que las expresiones provinieron de varias personas que estaban en ese bar", afirmó.
Respecto a los señalamientos sobre la presencia de escoltas acompañando a su esposo, Montoya Ojeda explicó que, tras el atentado que sufrió y que le provocó la pérdida de un ojo, las medidas de seguridad fueron reforzadas para proteger a su familia.
"Como madre de familia no tengo tranquilidad, no tengo paz, y mi anhelo es que mis hijas y mi esposo regresen a casa con bien. Eso es lo que yo quiero y voy a hacer todo lo posible por protegerlos", manifestó.
La legisladora relató que, mientras se encontraba en recuperación, el entonces gobernador Rubén Rocha Moya sostuvo un encuentro con su esposo y sus hijas, quienes le expresaron la preocupación que vivían tras el atentado.
Según dijo, el mandatario les aseguró que contarían con el respaldo del Gobierno del Estado para garantizar su seguridad.
Informó que actualmente tiene asignados dos elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y cuatro agentes especializados en atención a víctimas de violencia, quienes se rotan para brindar protección permanente tanto a ella como a su familia, incluyendo el traslado de sus hijas a la escuela.