Ciudad de México.- La Junta de Coordinación Política del Palacio Legislativo de San Lázaro ha puesto en marcha los mecanismos constitucionales y legales correspondientes para designar a la nueva titularidad del Instituto Nacional Electoral (INE).
Esta determinación se suscita a raíz de la formalización de la salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del organismo autónomo, documento que fue entregado a los legisladores durante la tarde de este lunes 26 de octubre.
En la misiva enviada por la exfuncionaria, la cual fue difundida públicamente por el coordinador parlamentario de Morena y presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal, se enfatiza que la decisión obedeció a una profunda deliberación.
En el texto, Taddei subrayó que las responsabilidades constitucionales y el bienestar de la institución electoral deben anteponerse de manera categórica ante cualquier consideración de índole personal o coyuntural. Asimismo, manifestó marchar con el deber cumplido tras más de treinta años dedicados al servicio de la democracia en México, reafirmando su confianza en la solidez del país y sus organismos de Estado, cuya independencia resulta fundamental para garantizar los derechos de la ciudadanía y la renovación pacífica del poder público.
La salida de la exmandataria del órgano electoral se materializa tras haber encabezado procesos de alta relevancia nacional, tales como los comicios presidenciales de 2024 —proceso en el cual resultó electa Claudia Sheinbaum— y la elección del Poder Judicial llevada a cabo en 2025.
Cabe recordar que el documento de dimisión había sido dado a conocer inicialmente por el propio instituto el pasado 25 de octubre, retirado momentáneamente de sus plataformas institucionales sin mediar explicación oficial sobre dicha pausa, y reeditado horas más tarde. Taddei asumió las riendas de la presidencia del organismo en abril de 2023.
Indagatorias de la ASF y señalamientos políticos
El contexto institucional previo a la dimisión estuvo marcado por la intervención formal de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). El organismo fiscalizador federal anunció el 23 de octubre la apertura de una investigación de oficio enfocada en posibles irregularidades relacionadas con contratos de materiales electorales, tales como papel seguridad, tintas invisibles y marcas de agua.
Dicha indagatoria contempla también a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), así como a diversas personas servidoras públicas y empresas proveedoras, bajo indicios de probables conflictos de interés, colusiones y triangulación de recursos.
La actuación del órgano auditor se detonó luego de que la titular del Poder Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum Pardo, solicitara el 20 de octubre una revisión exhaustiva para esclarecer el manejo de los recursos públicos en el instituto. Horas antes de que se oficializara la investigación de la ASF, Guadalupe Taddei desestimó los señalamientos en una entrevista concedida a IMER Noticias el viernes 23 de octubre, atribuyéndolos a una estrategia con claros tintes políticos destinada a generar una crisis institucional y restar credibilidad al proceso electoral 2026-2027.
La funcionaria defendió que los partidos políticos no se consagran en las contiendas mediante pugnas internas al interior del árbitro electoral, sino en el territorio y convenciendo a la ciudadanía, al tiempo que negó categóricamente los vínculos que la señalaban con un presunto chofer personal identificado como Jonathan Navarrete Torres, aclarando que jamás desempeñó ese rol.
Ruta crítica en San Lázaro para la sucesión
Ante el vacío en la presidencia del Consejo General, el legislador Ricardo Monreal Ávila garantizó que el funcionamiento operativo del organismo no sufrirá ningún tipo de crisis ni sobresaltos, operando de manera provisional bajo un liderazgo interino mientras se solventa el relevo definitivo.
El proceso legislativo estipula la convocatoria inmediata de la Jucopo a partir de la recepción oficial de la renuncia, dando paso a la conformación de un comité técnico, la publicación de la convocatoria abierta y el registro de aspirantes.
Para la designación final del nuevo perfil que encabezará el INE, la Cámara de Diputados requerirá alcanzar una mayoría calificada de dos terceras partes. En caso de que las distintas fuerzas políticas no logren los consensos necesarios para dicha mayoría, la normativa prevé que el nombramiento se resuelva mediante insaculación. Se calcula que el desarrollo íntegro de este trayecto procedimental tomará un plazo aproximado de entre cuatro y cinco semanas.