Un operativo conjunto entre organismos estadounidenses y mexicanos intenta dar con el paradero de
Thomas Gigler
, un profesional informático de 56 años radicado en Redlands, California (población ubicada a unos 101 kilómetros o 63 millas de Los Ángeles).
El hombre navegaba junto a Michelle, su pareja de 48 años, celebrando su aniversario de bodas a bordo del
Carnival Panorama
, nave que cubría el trayecto de retorno desde Puerto Vallarta hacia la terminal de Long Beach.
De acuerdo con confirmaciones emitidas por la compañía naviera
Carnival Cruise Line
a medios como el California Post, los dispositivos de videovigilancia de la embarcación captaron el instante en que el viajero saltó por la borda.
Ante el hecho, la tripulación puso en marcha los procedimientos de emergencia, notificó a las entidades oficiales de ambos países y efectuó una revisión del material grabado, sin que hasta el momento se hayan establecido las razones de lo sucedido.
Detalles del suceso y despliegue del rastreo
La eventualidad tuvo lugar durante la tarde del sábado. El circuito cerrado del barco registró que el pasajero cayó al agua desde el piso 11. Tras notar la ausencia, la nave invirtió su rumbo cerca de las 14:00 horas para emprender la búsqueda en la zona por un lapso aproximado de dos horas y media, reanudando su trayecto hacia el puerto de destino alrededor de las 16:30 horas, según detalló el New York Post.
El plan de rescate incluyó el envío de aviones de ala fija por parte de la
Guardia Costera de Estados Unidos
, trabajando en coordinación con la Armada de México y barcos privados que navegaban por el sector. Un comunicado oficial publicado el lunes ratificó que las labores de localización se mantenían en curso.
El perfil del desaparecido y la postura familiar
Gigler, quien es padre de tres hijos, contaba con una trayectoria de 24 años desempeñándose como desarrollador informático en la firma tecnológica Esri. El aviso sobre su desaparición fue dado por sus propios allegados al no lograr ubicarlo dentro de la embarcación.
Frente a comentarios circulantes entre los turistas sobre una presunta charla en el bar la noche previa donde el pasajero habría aludido a fricciones conyugales, su hermana Wendy Dowden desmintió tajantemente esa versión.
En declaraciones otorgadas al Daily Mail y citadas por el New York Post, Dowden remarcó que los cónyuges mantenían una excelente relación y descartó diagnósticos previos de afecciones de salud mental, sugiriendo que algún evento repentino debió alterar la conducta de su hermano.
Dichas apreciaciones corresponden exclusivamente al entorno familiar y no a un dictamen de la investigación.
La experiencia vivida en los pasillos de la embarcación
A bordo, la alteración del itinerario causó desconcierto inmediato. Misty Hernandez, una de las pasajeras, relató a The Guardian que la reiterada llamada por altavoz mencionando a un mismo huésped durante la mañana despertó sospechas, las cuales se confirmaron al percibir el viraje del crucero.
Posteriormente, los encargados del buque solicitaron a los viajeros resguardarse en sus camarotes para llevar a cabo un censo de verificación.
Más tarde, el capitán comunicó oficialmente la caída del pasajero. Hernández, quien previamente había coincidido con Gigler y su grupo familiar en un ascensor donde comentaron el motivo festivo de su viaje, describió cómo el ambiente festivo dio paso a un clima de solemnidad, llevando a varios ocupantes a elaborar un cartel con muestras de apoyo hacia los allegados.
Estatus de las actuaciones
Con la investigación formal en desarrollo y sin un informe concluyente sobre los desencadenantes, la búsqueda permanece activa. No obstante, fuentes citadas por el New York Post señalaron que el entorno cercano del pasajero lo considera fallecido, debido a los bajos índices de supervivencia registrados en caídas desde cruceros en mar abierto.
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Con información de Infobae.