El Gobierno de Sinaloa reforzó las acciones de protección de los recursos pesqueros mediante la continuidad del Programa de Inspección y Vigilancia, estrategia que durante el ejercicio fiscal 2026 contará con una inversión estatal de 15 millones de pesos para fortalecer los operativos de supervisión en zonas de captura y preservar las especies sujetas a periodos de veda.
La administración estatal informó que el programa se desarrolla en coordinación con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), los ayuntamientos y organizaciones del sector, con el propósito de vigilar el cumplimiento de la normatividad pesquera y reducir la extracción ilegal de especies durante sus ciclos de reproducción.
La secretaria de Pesca y Acuacultura, Flor Emilia Guerra Mena, señaló que Sinaloa mantiene este esquema con recursos propios, lo que permite ampliar los recorridos preventivos en bahías, esteros, altamar y cuerpos de agua interiores, donde participan autoridades y cooperativas pesqueras en labores de vigilancia.
La funcionaria precisó que, aunque la veda de la jaiba ya concluyó y su captura está autorizada, la restricción para el camarón permanece vigente, por lo que llamó a evitar confusiones que puedan derivar en actividades de pesca fuera del marco legal.
De acuerdo con la dependencia, la permanencia de la veda resulta fundamental para garantizar la reproducción de la especie y preservar la productividad de una actividad económica de la que dependen miles de familias en distintas regiones del estado.
Las autoridades también convocaron a la población a colaborar con el respeto de las restricciones vigentes, al advertir que la extracción anticipada del camarón compromete la sustentabilidad del recurso y afecta el equilibrio de la actividad pesquera.
El programa contempla una coordinación permanente entre el Gobierno del Estado, Conapesca, municipios y organizaciones pesqueras para fortalecer la supervisión, prevenir infracciones y favorecer el aprovechamiento responsable de los recursos marinos.
Con esta estrategia, el Gobierno de Sinaloa busca consolidar un modelo de vigilancia que combine acciones institucionales y participación del sector pesquero para proteger las especies sujetas a veda y garantizar la viabilidad de la actividad en el largo plazo.