Coincidiendo con el primero de los tres días de luto nacional decretados por el Gobierno, los reyes de España visitaron este martes la zona de Andalucía en la que dos trenes chocaron el domingo, dejando al menos 41 fallecidos.
Vestidos de negro, Felipe VI y Letizia llegaron poco antes de las 13:00 horas locales a la localidad de Adamuz, zona cero del accidente, en la provincia andaluza de Córdoba. Allí se acercaron al lugar donde aún se encuentran los restos de los dos trenes y donde continúan las labores de búsqueda de más cadáveres.
Luego visitaron un hospital de Córdoba para hablar con heridos y con sus familias "con la voluntad de transmitirles el cariño de todo el país, porque ha sido un impacto muy fuerte (...), ha sido un golpe", dijo el monarca a la prensa.
En la última actualización de un balance que aún podría aumentar, el gobierno andaluz anunció este martes que "la cifra de muertos se ha elevado a 41, tras recuperarse anoche el cuerpo sin vida de una persona de uno de los vagones" del tren de la compañía Iryo. Además, "en los distintos hospitales andaluces continúan ingresadas 39 personas", añadieron las autoridades.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, aventuró este martes que la cifra definitiva de fallecidos podría acabar asemejándose a las denuncias de desaparecidos, 43.
El Rey Felipe y la Reina Letizia de España visitan el Centro Cívico de Córdoba, donde saludan a los equipos de emergencia que ayudaron tras el descarrilamiento mortal de dos trenes de alta velocidad cerca de Adamuz, en Córdoba, España, el 20 de enero de 2026.via REUTERS
"Lo que hay que hacer es cruzar los desaparecidos o las denuncias por desaparición con los fallecidos y ayer, al menos a última hora, la cifra era más o menos coincidente", explicó en la radio Onda Cero.
Maquinaria pesada para el rescate
Los equipos de rescate intentan, en particular, levantar los vagones de uno de los trenes, que cayeron en un terraplén desde una altura de 4 metros. Para ello, se ayudarán de varias grúas. El domingo por la tarde, dos trenes de alta velocidad que circulaban por dos vías paralelas colisionaron a la altura de Adamuz con cerca de 500 pasajeros en total.
Los últimos coches del tren del operador privado italiano Iryo descarrilaron cuando cubrían la ruta de Málaga a Madrid. Dos vagones acabaron sobre la vía de al lado justo cuando iba a pasar un tren de la compañía pública española Renfe, que iba en sentido contrario, desde Madrid a Huelva, y que acabó impactando contra ellos.
Un trozo faltante de vía, en el foco
Descartado inicialmente un exceso de velocidad de los dos trenes, que además chocaron en una recta, y un error humano, las explicaciones se buscan ahora en las vías y los trenes.
"El fallo humano está prácticamente descartado", aseguró el lunes el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, en la radio pública RNE.
En particular, una foto de la Guardia Civil en la que se puede ver a los agentes inspeccionando un raíl al que le falta un trozo ha centrado muchas de las especulaciones. El ministro Puente dijo que era pronto para saber si la ausencia de ese trozo fue "causa o consecuencia" del accidente.
"Roturas de carril hay muchas cuando el tren descarrila (...) y hay una rotura inicial", narró Puente a Onda Cero. "La cuestión es determinar, y eso en este momento ningún técnico es capaz de asegurarlo ni de afirmarlo siquiera", si "esa rotura es causa o es consecuencia y eso no es menor", sentenció el ministro.
"Nunca se ha barajado la posibilidad del sabotaje, sino en todo momento y en todas circunstancias, cuestiones técnicas y relativas a lo que es el transporte ferroviario", explicó en la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros.
Un sueco que vive en España, Emil Jonsson, narró emocionado a la prensa la experiencia del accidente, tras ser dado de alta del hospital en Córdoba.
Youtube ¡Dale click y ponte Adiscusión!
Con información de Excélsior