El cotejo arrancó con una pronta ventaja para el bando blanquinegro gracias a una acción individual de
Dani Raba
, quien controló un servicio profundo, pisó el área rival, eludió a un par de defensores con sendos quiebres y resolvió con un disparo preciso al fondo de las redes para el cero a uno provisional.
Lejos de derrumbarse, el cuadro local monopolizó la posesión del esférico, adelantó sus líneas de presión y obligó al conjunto de Aguirre a replegarse en campo propio para aguantar la embestida.
La resistencia visitante cedió al minuto 37, instante en el que Íñigo Vicente filtró la pelota entre la zaga para que Yassir Zabiri conectara de primera intención directo al poste cercano, superando al guardameta Stole Dimitrievski y decretando el empate antes del descanso.
La inercia positiva del Racing se prolongó al complemento, consumando la voltereta apenas al minuto 47 cuando Iván Martín Núñez aprovechó un esférico suelto dentro del área para impactarlo de volea, sorprendiendo a Dimitrievski con un tiro ajustado al poste que puso el dos a uno parcial.
Obligado a remar contracorriente, el estratega mexicano modificó sus piezas desde el banquillo dando ingreso al joven canterano David Otorbi.
La apuesta rindió frutos al minuto 65, culminando una jugada tejida por Javier Guerra en la que Otorbi aprovechó la asistencia para firmar la paridad definitiva, rescatando un punto valioso en condición de visitante.
En rueda de prensa posterior al encuentro, el timonel azteca mostró conformidad con el punto obtenido, destacando la entereza anímica de un plantel que compitió hasta el último silbatazo a pesar de mantenerse provisionalmente en el penúltimo peldaño de la clasificación con un acumulado de cinco unidades.
El director técnico ponderó la disposición del vestuario y el repunte de elementos como Otorbi, quien revolucionó el juego ofensivo por el costado derecho con apenas 18 años, así como el desempeño de Raba, recuperando protagonismo ofensivo tras haber quedado relegado durante la gestión del anterior cuerpo técnico encabezado por Carlos Corberán.
Esta encomienda representa un nuevo reto de salvación para el "Vasco", quien arriba a Mestalla contratado de emergencia para enderezar el rumbo tras el peor inicio liguero en la historia de la institución, la cual registraba apenas cuatro puntos de veintiuno posibles tras siete jornadas bajo la vigésima novena posición.
El historial del timonel en el balompié español registra cuatro experiencias previas tomando las riendas de clubes en contextos críticos de descenso: al frente del Real Zaragoza en la campaña 2010-2011 (tomándolos últimos con siete puntos y salvándolos en el décimo tercer sitio), con el RCD Espanyol en la temporada 2012-2013 (asumiéndolos colistas con nueve unidades y permanencia asegurada también en decimotercer lugar), con el CD Leganés en el curso 2019-2020 (últimos con cinco puntos, siendo su único descenso consumado al acabar décimo octavos) y con el RCD Mallorca en el ciclo 2021-2022 (recibiéndolos en zona roja con veintiséis unidades para amarrar la salvación en el puesto dieciséis). Ahora, el desafío se traslada al histórico conjunto naranjero con el cierre del torneo aún por escribirse.