SATES, cuatro al hilo
Cuando se creó el SATES, el argumento era que Sinaloa necesitaba una política recaudatoria más técnica y eficiente, alejada de los vaivenes políticos y de los ánimos del gobierno en turno, como supuestamente ocurría con el viejo esquema de Recaudación de Rentas. Sin embargo, en los hechos, la autonomía técnica parece haberse quedado en el discurso. En lo que va de la administración de Rubén Rocha, iniciada en 2021, han pasado cuatro titulares por el organismo: Óscar Luis López Barraza, quien dejó el cargo en septiembre de 2022; Ismael Bello Esquivel, que salió en agosto de 2024 para asumir la Secretaría de Agricultura; José Carlos Cárdenas Mellado, quien presentó su renuncia este octubre, y ahora Edgar Gerardo Vega Cuén, nombrado este miércoles por la gobernadora Graciela Domínguez. Del nuevo titular se sabe que proviene de la iniciativa privada, pero no se conoce una trayectoria previa en el servicio público. Ojalá que el nuevo nombramiento responda a criterios técnicos y no simplemente a la lógica del reacomodo político, porque si algo debía distinguir al SATES era precisamente dejar atrás las viejas prácticas que justificaron su creación.
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Territorio, no escritorio
La gestión para construir 128 Viviendas del Bienestar en Mocorito todavía debe completar la escrituración del terreno y avanzar con la CONAVI, pero ya pone sobre la mesa una necesidad concreta: alrededor de 400 familias buscan una opción para tener casa propia. Además, se explora la posibilidad de conseguir un segundo predio que permita ampliar el proyecto y atender a más personas. En ese proceso, la presencia de Francisco Barrón importa. El secretario de Bienestar y Desarrollo Sustentable ha mostrado disposición para recorrer Sinaloa, reunirse con alcaldes y dar seguimiento a proyectos que requieren coordinación y constancia. Su actitud de trabajo y la vitalidad con que se mantiene en territorio lo colocan entre los funcionarios más activos del gabinete de la gobernadora Graciela Domínguez. Mocorito sería el municipio número 12 en proyectar un desarrollo de este tipo; ahora toca convertir los trámites en obra y las metas en hogares. La gestión pública se acredita con resultados, pero también empieza cuando un funcionario está presente, escucha y empuja los pendientes. Barrón ha hecho de esa presencia una forma de trabajo: el territorio no se atiende desde el escritorio.
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Invertir antes de que falte
En Culiacán, hablar de agua no debería ser esperar a que una colonia se quede sin servicio para buscar soluciones. La apuesta del Ayuntamiento ha sido ampliar la infraestructura y modernizar las plantas que ya operan, con proyectos para la ciudad y las comunidades rurales. Las Cucas y El Salado ya están en funcionamiento; la planta Sur-Poniente, en Barrancos, está en su etapa final antes de incorporarse al servicio. Las tres obras suman una inversión de 347 millones de pesos y aumentarán la capacidad para llevar agua a zonas con necesidades distintas. A eso se agregan mejoras en plantas como Juan de Dios Bátiz Paredes y San Lorenzo, donde se renovaron equipos de bombeo para fortalecer el suministro. La alcaldesa Ana Miriam Ramos Villarreal y JAPAC han puesto el acento en atender rezagos y acompañar el crecimiento del municipio. Ese trabajo preventivo ayuda a que Culiacán enfrente menos dificultades de abastecimiento y reduce el riesgo de que los problemas se vuelvan crisis. La prueba, desde luego, estará en la continuidad del servicio y en que estas inversiones se traduzcan en agua suficiente y menos fallas para las familias.
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Independientes: querer no es poder
El IEES ya puso sobre la mesa las reglas para quienes busquen competir por la libre en las elecciones de 2027, sin el respaldo de un partido político. La puerta está abierta, al menos en el papel, pero entre querer ser candidato y convertirse en una opción real hay una distancia que no se salva con discursos, aspiraciones personales ni ganas de figurar. El verdadero reto será reunir las firmas necesarias para demostrar que detrás de cada proyecto existe algo más que ambición política: ciudadanos dispuestos a respaldarlo. Del 4 de enero al 12 de febrero, quienes aspiren a una candidatura independiente tendrán que salir a buscar ese apoyo. Y ahí se verá quién tiene presencia territorial, capacidad de organización y respaldo social, y quién confunde sus propias aspiraciones con el sentir de la gente. Porque una cosa es no tener partido y otra muy distinta tener ciudadanos que te respalden. En 2027, las candidaturas independientes tendrán que demostrar que son una alternativa real y no solamente una vía para intentar entrar a la boleta.