Culiacán, Sinaloa.- Desde el interior de instituciones públicas del Estado, jefes inmediatos estarían coaccionando a trabajadores para que abandonen partidos políticos y se afilien a otros, denunció el dirigente del Partido Sinaloense, Robespierre Lizárraga Otero.
Robespierre Lizárraga acusó que quienes ocupan puestos de mayor nivel también estarían siendo obligados a ejercer presión sobre el personal a su cargo.
“No hay problema porque la gente deje de pertenecer a un partido; al contrario, ese es un derecho de libertad que nosotros defendemos claramente. El problema es cuando está por medio la coacción, la obligación de asumir una postura política diferente a la que se tiene por cuidar el empleo”, señaló.
Para no exponer la identidad de las personas que le informaron sobre estas acciones, el dirigente del Partido Sinaloense no quiso detallar en qué dependencias o áreas gubernamentales se estarían llevando a cabo.
“La información que se me ha hecho llegar la asumí con un compromiso de secrecía, porque al haber coacción, de ninguna manera pondría en riesgo el sustento de una familia”, afirmó.
Ante esta situación, hizo un llamado respetuoso a las autoridades para investigar y esclarecer los hechos, al señalar que, de acuerdo con las leyes mexicanas, quienes coaccionen a otras personas para influir en sus decisiones políticas podrían incurrir en un delito electoral.