Una pista recabada en un centro clínico se ha convertido en el rastro más reciente sobre el paradero de Domingo Atanacio Quirino, de 50 años de edad, quien permanece como el único desaparecido de un grupo de ocho agricultores originarios del ejido El Balcón tras un plagio masivo perpetrado en el municipio de Ajuchitlán del Progreso, Guerrero.
De acuerdo con las declaraciones del sacerdote Filiberto Velázquez, al frente del Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello, el campesino enfermó mientras permanecía privado de su libertad, motivo por el cual fue segregado del resto de los cautivos apenas cuatro días después de haber sido interceptados.
El indicio sobre su condición actual emergió en un entorno médico, luego de que un sobrino de Domingo —quien también enfermó durante el cautiverio— fuera internado en un hospital y obtuviera una respuesta evasiva al indagar por su familiar. Según relató el clérigo en una entrevista concedida a Azucena Uresti, al preguntar por su pariente le contestaron escuetamente que se encontraba recuperándose, sin que hasta el momento existan evidencias tangibles de su localización, situación que calificó de sumamente alarmante.
La captura colectiva y las liberaciones escalonadas
El origen de estos hechos se remonta al pasado 24 de septiembre, fecha en que un comando armado interceptó a un conjunto de 11 habitantes del ejido El Balcón cuando realizaban labores cotidianas de pastoreo, siembra y pesca en las inmediaciones de la comunidad La Lajita.
Los agresores liberaron con inmediatez a dos mujeres y a un menor de edad, pero retuvieron a los ocho varones restantes, entre los que se encontraba Atanacio Quirino.
Conforme a la reconstrucción aportada por el padre Velázquez, las dolencias físicas obligaron a separar a Domingo el 28 de septiembre, cuatro días posteriores al levantón.
Posteriormente, el 4 de octubre se concretó la liberación de un adolescente identificado como Jordi Alberto, mientras que los siete hombres restantes debieron soportar más de tres semanas de cautiverio, tiempo durante el cual los mantuvieron en constante desplazamiento por diversos puntos de la región de Tierra Caliente para burlar los operativos de búsqueda oficiales.
Para el 7 de octubre, las redes sociales difundieron un video de cinco minutos donde los plagiados, con los ojos cubiertos y las manos atadas, responden a los cuestionamientos de una voz masculina.
En dicha filmación, las víctimas afirman pertenecer a Los Granados, facción antagónica de La Nueva Familia Michoacana que opera en la Costa Grande; sin embargo, Atanacio Quirino no aparece ni en este metraje ni en una fotografía difundida paralelamente.
El operativo terrestre ejecutado por corporaciones estatales y federales el 16 de octubre permitió hallar con vida a seis de los siete cautivos restantes, ubicándolos sobre el camino que enlaza Agua Vicente, El Balcón, Puerto Grande, Cuevitas y Ajuchitlán, dentro de la misma demarcación geográfica. Los sobrevivientes rescatados responden a los nombres de Nicolás Atanacio González (75 años), Fidel Quirino Atanacio (54), Isidro Brito Arriola (32), Eulises Medrano López (26), José Leodanis Medrano López (24) y Everardo León Atanacio (17).
Versiones recopiladas entre los lugareños sugieren que el grupo delictivo decidió soltar a los varones debido a la intensa presión ejercida por las fuerzas del orden. Por su parte, el sacerdote Velázquez expuso una segunda lectura: que el caso generó un nivel de atención excesiva que resultaba contraproducente para los propios mandos de la organización criminal.
El ruego filial y las fichas de búsqueda
A 26 días de la desaparición de su progenitor, un hijo menor de edad de Domingo difundió a través de un perfil de Facebook de reciente creación una grabación fechada el 19 de octubre, donde suplica a los captores que le devuelvan a su padre con vida debido a su frágil estado de salud.
En las imágenes, el infante describe al desaparecido como un hombre consagrado enteramente a las labores agrícolas, totalmente ajeno a disputas o grupos armados, reiterando su petición de que lo liberen y les indiquen el sitio donde pueden recogerlo.
"Es un campesino, no es de pleito", expresa con angustia el menor en el material multimedia, acompañado del texto donde sus familiares claman por su retorno sanos y salvos.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Guerrero mantiene vigente la cédula de localización bajo el folio HVAGRO/0220/2026, emitida el 30 de septiembre, la cual detalla que el afectado mide 1.60 metros, posee tez morena clara, cabello corto y negro, ojos pequeños y oscuros, además de presentar marcas de vitíligo en extremidades inferiores y manos, sumada a una cicatriz en el costado izquierdo del cráneo.
Denuncias de tortura e indolencia institucional
Mediante un comunicado oficial emitido el 21 de octubre, el Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello dio a conocer que los seis ciudadanos rescatados sufrieron agresiones físicas, tratos crueles, tortura y restricciones alimentarias severas que vulneraron su integridad psicosocial y corporal durante el tiempo que estuvieron retenidos.
La asociación recriminó que los afectados han debido solventar por cuenta propia los gastos derivados de su recuperación médica ante la carencia de un respaldo institucional idóneo.
Asimismo, el organismo reprochó la inasistencia del subsecretario de Asuntos Políticos, Francisco Rodríguez Cisneros, a una mesa de trabajo acordada para esa misma fecha con los liberados y los parientes de Domingo Atanacio.
En su representación acudió Juan Méndez, delegado gubernamental en la Costa Grande, un encuentro que —según la denuncia del centro de derechos humanos— se redujo a la recepción formal de demandas sin que se establecieran rutas de atención claras, compromisos verificables ni soluciones definitivas.
Adicionalmente, se cuestionó la actuación de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de la entidad, encabezada por Enedina Medrano Serrano, por omitir la provisión de asistencia psicológica y médica obligatoria conforme a la legislación aplicable, recordando que la liberación de los rehenes no exime al Estado de restituir sus derechos ni de cumplir sus obligaciones legales.
El trasfondo delictivo
Tanto los habitantes de la zona como el presbítero Filiberto Velázquez han señalado directamente a La Nueva Familia Michoacana como la estructura detrás de este secuestro, la cual busca apoderarse del control territorial en la Costa Grande mediante la instauración de bases operativas permanentes en el ejido El Balcón.
El sacerdote advirtió que este episodio no constituye un caso aislado, sino parte de una dinámica sistemática de desapariciones en la zona, apuntando que los campesinos liberados habrían permanecido cautivos junto a más de un centenar de personas plagiadas.
Cabe destacar que esta agrupación criminal fue catalogada como organización terrorista extranjera por el Departamento de Estado de los Estados Unidos en febrero de 2025, extendiendo sus actividades ilícitas a cerca de 35 municipios en el sur del país.
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Con información de Infobae.