Campeonísimo. Sin dejar ninguna duda de su superioridad, los Charros de Jalisco se convirtieron en justos campeones de la Serie del Caribe al vencer en un trepidante juego final a los Tomateros de Culiacán, con lo que México rompe una sequía de 10 años sin título en la justa caribeña, y Benjamín Gil se sacude los fantasmas de no poder ganar en eventos internacionales, dándole al béisbol del pacífico mexicano el décimo cetro en esta competencia, consolidando a México como el tercero más ganador del certamen, superado por 23 títulos de República Dominicana y 16 de Puerto Rico.
Fue una Serie del Caribe gris en cuanto a convocatoria de aficionados (ni 12 mil asistentes en la final), como es costumbre en esta sede cuando se trata de eventos internacionales, pero con espectáculo de sobra en el terreno de juego, y los cinco equipos demostraron altura con grandes jugadas, batazos clave, emociones y hazañas que para muchos serán inolvidables, como la gran remontada de México Verde, después de ir abajo en la pizarra 9 a 1, pero con una reacción increíble en la sexta con rally de 6 carreras que recortó la distancia a solo 2 anotaciones, y que de nuevo hizo ilusionar a la afición culichi con el tan deseado desquite que podía presentarse.
Y más aún, cuando Víctor Mendoza atizó su segundo vuelacercas en la novena entrada que empataba las acciones a 10 por bando y enviaba el juego a entradas extras. Décima entrada que los Tomateros reforzados aprovecharían la regla del corredor fantasma y anotarían la del gane parcial.
Pero fue solo eso, una ilusión.
Los Charros se valieron de la presión de Guadalupe Chávez en la loma, en un escenario determinante para un lanzador cuyo rol no es el de cerrador, y el serpentinero se quedó a un strike de darle a los Tomateros su tercer cetro del caribe, pero fue intimidado por el momento y tras un turno de oro del “hijo del papá”, Mateo Gil, que ha pasado de promesa a realidad, Chávez vino con dos envíos salvajes que en esta ocasión la buena defensa y experiencia de Alí Solís no pudo bloquear en el instante más apremiante del encuentro.
A nuestro ver, este fracaso responde a una serie de situaciones que se presentaron en la décima entrada, tales como que Bundy no usara a un cerrador auténtico, o si usted quiere, que Bundy no haya cambiado a Alí Solís por Juan Uriarte en la receptoría, que conoce mejor a Lupe Chávez al ser compañeros con Cañeros. Súmele que a batazo de Wielansky, Chávez decidió lanzar a home para asegurar el segundo out, en vez de haber buscado la doble matanza que terminaba el encuentro, pues parecía que había tiempo suficiente para consumar la jugada. Ya de los dos wild pitches mejor ni hablamos.
Si bien Charros es un justo ganador del evento, el gran perdedor son los Tomateros, pues los jaliscienses se coronaron gracias a los errores guindas, que de nuevo se doblegaron ante su coco, su némesis, su papá, su jefe, el que los domina a diestra y siniestra, al que no le han podido ganar en 9 encuentros consecutivos. Ni conformando una selección de LMP, ni jugando con 7 refuerzos y apenas 2 Tomateros en el terreno de juego, ni sacudiendo la rotación abridora pudieron contra los Charros de Benjamín Gil, el matador, que se la jugó con la mayoría de su equipo original como siempre lo ha hecho, que casi no se reforzó, y eso es de admirarse, porque la confianza en su plantel de nuevo le dio buenos dividendos.
“Creeme que no quiero que Tomateros gane ningún campeonato nunca jamás mientras que yo esté en la liga”, decía el matador en una conferencia de prensa, y parece que no son palabras al viento. Preocúpense y ocúpense familia Ley López (Héctor, Diego y Marcos), tal vez un poco de humildad en reconocer que se equivocaron al dejar ir un baluarte de la estrategia y un liderazgo como Benjamín Gil, que tal parece, mientras él no dirija las riendas guindas, pasará mucho tiempo hasta que vuelvan a festejar otro éxito, y el “vamos por el 14” será una frase muy trillada por quien sabe cuántas temporadas más”.
Perder dos finales consecutivas contra Charros y Gil, la última por humillante barrida, y una Serie del Caribe con una final que probablemente no se vuelva a repetir jamás, dan fe de ello.
México de mi Sangre. Se reveló la lista de jugadores convocados a la Selección Mexicana de Béisbol que participará en el Clásico Mundial de marzo próximo, en donde el equipo tricolor buscará romper su techo para llegar a la final. La única baja en el róster es la de Isaac Paredes, y es una baja colosal, pues era ni más ni menos que la cara ofensiva de nuestra selección, pero los Astros de Houston se “fresearon” y le impidieron el permiso al “de la H” alegando problemas con su aseguranza, con el historial inmediato de su lesión en la corva la pasada temporada de la cual Paredes decidió evitar el quirófano y optar por la rehabilitación.
Sin embargo nos causa ruido que sí haya jugado con los Naranjeros en la LMP, con todo y que fue mayormente como bateador, y no tanto en labores defensivas, y nos da la impresión que Astros pudo ser un poco más flexible para que Paredes pudiera estar en la selección.
Aún con la baja del caballón en mención, México tiene mucho talento para dar buena competencia, con Arozarena, Durán, Aranda, Thomas, Ramón y Luis Urías, Kirk, Ornelas, Muñoz, Assad y otros, pero a fuerza de ser sinceros, siendo realistas, los estadounidenses, dominicanos y japoneses siguen siendo los equipos favoritos para la instancia final. Aunque muchos no daban muchas esperanzas a la Selección Mexicana en 2023 y a base de “aquellos” se metieron hasta la semifinal, dándole un susto mayúsculo a los japoneses, quienes terminaron por levantar su tercer título del World Baseball Classic.
Boxing. Brandon Figueroa, de sangre mexicana, le faltó el respeto a Nick Ball en Liverpool y lo noqueó en el último round y le arrebató el invicto y el título, después de cerrada pelea que requería de una victoria así de contundente, en una sede que suele pecar de localista, y finalmente obtuvo su título mundial Pluma de la AMB, y tercer título en dos divisiones diferentes… El Canelo Álvarez reapareció en un medio de comunicación y se pronunció sobre su derrota ante Crawford, de quien dijo que ganó con todas las de la ley, pero su cuerpo no le respondió como él hubiera querido, y reconoció que se frustró por el retiro del tres veces indiscutido, pues no se concretó una revancha. Afirma que regresará en septiembre y que lo hará sin peleas de trámite, solo con campeones… Floyd Mayweather Jr volverá al ring para hacer una exhibición de boxeo ante el griego "Iron Mike" Zambidis, el 27 de junio en Atenas. Zambidis es un 18 veces campeón mundial de kickboxing y artes marciales, mientras que el "Money" regresará a la actividad después de dos años en que enfrentó a John Gotti III. Mayweather tiene 48 años de edad, mientras que Zambidis tiene 45.
Gracias.