Las investigaciones ministeriales de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) indican que la explosión ocurrió aproximadamente a las 19:50 horas, empleando un automotor con reporte de robo tramitado en Jalisco en cuyo interior alojaron un mecanismo explosivo de fabricación casera. Harfuch tildó la acción criminal de "cobarde".
El estallido requirió una carga calculada en 200 kilogramos de sustancias explosivas. La onda expansiva dejó un saldo de 11 personas lesionadas —permaneciendo una de ellas bajo observación médica hospitalaria—, además de ocasionar destrozos considerables en 10 viviendas, impactos menores en 53 inmuebles adicionales, daños a 15 vehículos y averías directas en la infraestructura policial y patrullas de la corporación local.
Desde la ocurrencia del suceso, las instituciones del Gabinete de Seguridad —con participación prioritaria de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional— coordinan esfuerzos con las autoridades locales para esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables.
Fruto de las labores de inteligencia, el 31 de agosto las autoridades capturaron a Juan Pedro "N", imputado como el encargado directo de colocar los artefactos en la base policial.
Al momento de su arresto, le fueron confiscados un vehículo, una granada de fragmentación, un explosivo artesanal, 70 cartuchos útiles, cargadores, sustancias ilícitas, un dispositivo móvil y 22 elementos ponchallantas.
Operativos posteriores permitieron la detención de Hipólito "N" y Miguel "N" —este último requerido por un mandamiento judicial previo por el delito de homicidio—. Ambos sujetos realizaban tareas de vigilancia y halconeo previas a la agresión, operando para una célula criminal con presencia en los estados de Zacatecas y Aguascalientes.
Harfuch enfatizó que en diversas zonas de la región persiste una violenta rivalidad entre facciones que pelean el control de corredores, zonas operativas y mercados ilegales, lo que ocasiona estos embates hacia las fuerzas del orden.
Agregó que la línea de investigación principal ubica el hecho dentro de la confrontación violenta entre el CJNG y el Cártel del Pacífico. Las indagatorias continúan abiertas e incluyen a involucrados localizados fuera de la entidad zacatecana.
Despliegan operativo de seguridad con 787 efectivos para blindar la Fenaza tras hechos violentos
Con vistas a la Feria Nacional de Zacatecas (Fenaza) 2026, programada del 4 al 20 de septiembre, se dispuso un contingente de más de 787 elementos pertenecientes a corporaciones militares, policiales y de seguridad privada.
El plan preventivo incluye herramientas de detección de material explosivo y protocolos para atender eventuales emergencias.
Arturo Medina Mayoral, titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, detalló la conformación del despliegue: 100 efectivos del Ejército Mexicano, 120 de la Guardia Nacional, 100 de la Policía Estatal Preventiva, 80 de la Fuerza de Reacción Inmediata de Zacatecas (FRIZ), 40 agentes metropolitanos, 45 municipales de Zacatecas, 10 de Guadalupe, 13 de la fiscalía local, 120 de la policía vial y 150 vigilantes de empresas privadas.
La puesta en marcha del operativo responde al antecedente de 17 agresiones con artefactos explosivos registradas contra corporaciones de seguridad en los últimos dos años en la entidad.
El caso más reciente, ocurrido el 30 de agosto en Ojocaliente con el estallido del auto frente a la sede policial, provocó 11 heridos y estragos en al menos siete casas, comercios, autos de particulares y patrullas.
Las autoridades apuntan a la posible autoría de una célula ligada al CJNG. Este evento ocurrió poco después de otro ataque en Villa García, donde la explosión de una motocicleta dejó a dos personas lesionadas.
Por este último evento se arrestó a William Ariel “N”, de 18 años, quien admitió su adscripción al CJNG y declaró que las agresiones a fuerzas de seguridad obedecían a instrucciones directas de dicho grupo criminal.
Con información de Infobae.